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ASESORÍA JURÍDICA PARA AYUDAR A LOS MÁS VULNERABLES

David Herranz es un estudiante de Derecho, que actualmente está terminando sus estudios en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Se considera una persona con una “inquietud innata”, un aspecto de su carácter que le ha llevado a trabajar en la Clínica Jurídica de la universidad, que colabora con nosotros en la asesoría jurídica de Corazón y Manos.

“Soy un estudiante que desde los primeros años de carrera compaginé los estudios con otras actividades, como asociacionismo o política universitaria”, explica David, que está realizando sus prácticas curriculares en la clínica. Sin embargo, lo tiene claro, para participar en este proyecto no es necesario contar con esta inquietud que le define: “Hay personas que pueden llegar a adquirirla”.

Una cualidad que sí es importante a la hora de colaborar en este proyecto es la empatía, al tratarse de una iniciativa mediante la que se ayuda a personas que se encuentran en una situación complicada, en muchos casos, en riesgo de exclusión social. “Descubres todo un factor humano. En el caso que estoy llevando ahora de Corazón y Manos, por ejemplo, necesitas hablar con la persona, entenderla. A veces, haces más de psicólogo que de jurista”, asegura.

Y es que, son los propios estudiantes quienes asumen el trabajo y se responsabilizan de prestar asesoría a las personas que solicitan esta ayuda en nuestra asociación, siempre bajo la supervisión del coordinador o de los mentores. “Antes de dar una respuesta al caso que estoy llevando de Corazón y Manos, se lo remito al mentor. Los dos analizamos la respuesta que tenía pensada y si está bien se la enviamos. En ningún momento se deja el destino de estas personas solamente en manos de estudiantes, pero intentamos ser siempre lo más profesionales posible”, afirma David.

Además, la propia Clínica Jurídica de la universidad forma a los alumnos para que estén preparados a la hora de enfrentarse a este tipo de casos. “Recibimos distintas formaciones: jurídicas, sociales… incluso psicológicas para gestionar nuestras emociones y nuestro estrés”.

CONSEJOS QUE CAMBIAN VIDAS

David explica que, actualmente, el caso en el que está trabajando de Corazón y Manos consiste en ayudar a una madre con algunas gestiones administrativas, con el objetivo de poder cambiar a su hijo de centro educativo: “Se trata de un caso delicado. Su hijo tiene discapacidad y está escolarizado en un centro público, pero no se adapta a las clases. Incluso, los profesores han realizado informes exponiendo los problemas que se está encontrando a la hora de relacionarse con sus compañeros y que, en ocasiones, provocan que se acabe metiendo en algún problema, pero aun así el equipo orientativo no le concede el traslado a un centro especial”.

Desde la clínica están trabajando en otra solicitud para remitir al equipo orientativo, en la que van a presentar una nueva resolución que han conseguido sobre la discapacidad del hijo. “Si no funciona, deberemos comenzar a plantearnos una inspección estudiantil”, asegura este estudiante de Derecho. “Lo que nosotros no podemos hacer es representar, porque no somos abogados, no estamos colegiados, pero asesoramos, acompañamos y, a veces, si es necesario, redactamos algún escrito. Todo lo que podamos hacer, lo hacemos”, añade.

FORMACIÓN INTEGRAL Y VITAL

Para David, la colaboración en este proyecto es una “formación integral y vital”. “Es una experiencia que no te la van a dar en ningún otro sitio, cualquier estudiante que sienta un poco de vocación por el derecho o de vocación social puede llegar a impregnarse muy rápidamente, no solo por el apartado profesional, jurídico, sino por todo lo que aprendes, por el contacto humano y por desenvolverte en situaciones a veces complicadas”, asegura. El verdadero valor, insiste, es la experiencia humana: “Todo con labores gratuitas, en beneficio de la sociedad, pero que te ayudan a crecer en todos los aspectos: profesional y vitalmente”.

Gracias al trabajo desarrollado mediante la asesoría jurídica de Corazón y Manos, en el que también colaboran la Universidad Pontificia de Comillas y la Universidad de Villanueva, hemos ayudado a personas procedentes de colectivos vulnerables en más de 70 casos relacionados con asuntos como la tramitación de documentación, reclamaciones, solicitudes administrativas o fiscalidad, entre otros.